Monumentos medievales situados alrededor de caminos empedrados, un ambiente artístico animado y fascinantes calles de compras convierten a York en una de las ciudades más atractivas de Inglaterra.
El viejo encanto inglés de esta ciudad universitaria es evidente en su calles adoquinadas, gloriosas catedrales, atracciones de cuentos de hadas y sus varios pubs.